03/03/26

La actriz española Silvia Abril. / Crédito: Pedro J. Pacheco (CC BY-SA 4.0).

Diversos cristianos, incluido el Obispo de Orihuela-Alicante, Mons. José Ignacio Munilla, respondieron a la actriz Silvia Abril que llamó “chiringuito” a la Iglesia y despreció la fe de los jóvenes durante la gala de entrega de los Premios Goya del cine español.  

La palabra “chiringuito” en España se usa con sentido despectivo hacia una organización o entidad, bien por sus fines, bien por considerarse un entramado para obtener beneficios económicos o de otro tipo.  

La comediante, hablando de la película Los domingos, sobre la vocación religiosa de una joven, que fue galardonada con algunos de los más importantes premios de la Academia Española de Cine, afirmó: “Me niego a aceptar que la juventud que sube tenga esa carencia y esa tirada hacia lo cristiano. Iba a decir lo místico, pero es que no es lo místico”.  

“Me da pena que necesiten creer en algo y se agarren en la fe cristiana. Me da pena por la Iglesia. Menudo chiringuito tenéis montado. Se acabó. Se acabó, vayan saliendo”, expuso en una breve entrevista televisiva.  

Mons. Munilla, a través de sus redes sociales, argumentó sobre el comenatario de la actriz que “la película representó la dificultad de aceptar una vocación. La gala de los Goya hizo el casting en directo… Pero Cristo no compite por premios: sigue llamando a la puerta del corazón de todos —también del que lo rechaza—. Y esa llamada desconcierta más que cualquier estatuilla”. 

Por su parte, el actor Jaime Lorente, Denver en la exitosa serie La casa de papel, que recientemente compartió su vuelta a la fe católica, quiso salir al paso en su cuenta de Instagram de algunos comentarios contrarios a Silvia Abril, defendiendo su derecho a opinar y censurando que por ello, con independencia de las formas, “la gente te asesine por redes”.  

“No sabes qué relación ha podido tener con esa religión, qué herida ha podido tener, cómo se ha podido sentir. Tienes que poder entender que tenga esa opinión sobre eso. Lo que no puede pasar es que haga ese comentario, tú sientas ofendidos tus principios, faltes a tus mismos principios y te dedique a insultar, a ejercer odio”, añadió.  

“¿Las formas? Bueno, es que las formas, eso es cuestionable siempre, siempre. Pero uno no tiene por qué ser condenado por decir las cosas de una u otra forma, aunque sean acertadas”. 

El teólogo Abel Hernández Llanos, conocido en redes sociales como “Abel de Jesús”, terció en el debate público sobre las declaraciones de Abril, diciendo: “Tú puedes estar a favor o en contra de algo y eso no lo hace ni bueno, ni malo, ni verdadero, ni falso”. 

“Silvia, rezamos por ti” 

La cuenta Con ganas de cielo en Instagram respondió con una carta, en la que argumenta las razones de los jóvenes para creer: “Nuestra fe no nace de una carencia, sino de una búsqueda profunda. ¿Quién soy yo? ¿Para qué vivo? ¿Quién me ama de verdad? No seguimos a Cristo por tradición. Lo seguimos porque hemos encontrado ese Algo que, de verdad, da sentido a nuestra vida”.  

“Decir que la fe es un chiringuito es pensar que creemos por interés. Pero la fe cristiana no promete comodidad. De hecho, todo lo contrario. Promete cruz, promete conversión, promete perdón, promete aprender a amar de verdad”, prosigue.  

Sobre la vuelta de tantos jóvenes a la fe, considera que “quizá sea hambre de sentido en un mundo que ofrece mucho, pero llena poco. Quizá sea sed de encontrar la verdad”.  

“Creemos porque nos hemos sentido mirados, perdonados y amados por alguien. Y eso lo cambia todo. La fe no tapa vacíos, los ilumina. Y descubrir a Cristo, no empobrece a la juventud, sino que la hace libre. Silvia, rezamos por ti”, concluye.  

Desde la cuenta de Alatare Brand, una marca de ropa con motivos católicos, se añade: “La fe no es muleta, es brújula cuando todo gira, Silvia. Es hogar cuando estás perdido, no un chiringuito. Y es coraje y valentía cuando no tienes miedo de ir a contracorriente”.  

“Que no te de pena. Hemos conocido un amor que no es de este planeta, que somos incapaces de comprender, pero que lo sentimos bien adentro. Uno que no da pena., uno que da esperanza. Rezaremos por ti, Silvia”. 

“¿De verdad molesta tanto que una joven crea?” 

Por su parte, el P. Javier Bailén, SJ, se dirigió a Silvia Abril con un mensaje titulado ¿Por qué molesta tanto?”, en el que se pregunta: “¿De verdad molesta tanto que una joven crea?  ¿Molesta que una chica, en vez de vivir para sí misma, quiera entregar su vida a Dios y a los demás? ¿Molesta que alguien encuentre sentido más allá del consumo, de la fama y del éxito?”. 

“Silvia, perdona, pero la Iglesia Católica no es ningún chiringuito. Es la institución que más hospitales, universidad, escuelas y obras sociales ha levantado en la historia. Que acompaña a enfermos, presos migrantes, personas solas. Es la que está en los barrios en los que nadie quiere estar. Es la que acompaña cuando se apagan todas las cámaras y todas las luces. Esa es la Iglesia”, añadió. 

Por último, el religioso deseó a la actriz que conozca la fe cristiana: “Silvia, ojalá antes de juzgar pudieras entrar y conocerla por dentro porque, en vez de chiringuito, a la Iglesia la llamarías hogar”. 

El P. Edward Pleń junto a los atletas polacos en los Juegos Olímpicos de Cortina, quienes sujetan una bandera con la frase "Jesús, en ti confío" / Crédito: Cortesía del P. Edward Pleń

Capellán del equipo de Polonia en los Juegos Olímpicos desde hace 12 años, el P. Edward Pleń conserva en su memoria innumerables anécdotas junto a los atletas, a quienes ofrece sin descanso soporte espiritual y un hombro en el que apoyarse en los momentos más difíciles durante las exigentes competiciones. 

Recién llegado a Polonia de los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Cortina (Milán), el sacerdote salesiano desgrana en conversación con ACI Prensa los detalles del día a día en su particular misión junto a los deportistas quienes, asegura, “necesitan algo más” que el apoyo de psicólogos y entrenadores.

El P. Edward Pleń en los Juegos de Invierno de Cortina este 2026. Crédito: Cortesía del P. Edward Pleń
El P. Edward Pleń en los Juegos de Invierno de Cortina este 2026. Crédito: Cortesía del P. Edward Pleń

Dejarlo todo en manos de Dios

En los Juegos Olímpicos, explica, “las expectativas son enormes” y muchos de ellos requieren también asistencia espiritual. “Y la Iglesia, desde hace dos mil años, tiene herramientas excelentes: la Eucaristía, la Palabra de Dios, las catequesis, los Sacramentos y la Sagrada Escritura, donde pueden encontrar respuestas a las preguntas que les inquietan”.

Los deportistas —agrega—, también valoran una conversación sincera, una bendición o una oración. Todo ello, remarca el P. Pleń, debe ir acompañado de un elemento esencial: la escucha. “No sólo son deportistas, sino personas que en este mundo acelerado necesitan a quienes sepan escuchar”.

Su servicio como capellán, asegura, no requiere “grandes preparativos ni acciones extraordinarias”. Se trata de dejarlo todo en manos de Dios y comprender que el ser humano está formado por cuerpo y espíritu. “Del entrenamiento físico se encargan equipos de entrenadores, médicos o fisioterapeutas. Yo me sirvo de la experiencia de la Iglesia”, precisa.

Fotografía durante la celebración de la Santa Misa en la Villa Olímpica. Crédito: Cortesía del P. Edward Pleń
Fotografía durante la celebración de la Santa Misa en la Villa Olímpica. Crédito: Cortesía del P. Edward Pleń

“La Villa Olímpica es como una parroquia”

Las palabras de San Agustín resuenan con frecuencia en la cabeza del P. Pleń: “Mientras luchas, eres vencedor”, un valioso consejo que suele ofrecer a los deportistas, con quienes también habla de Jesús, del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia. Se trata, en definitiva, “de tener tiempo para ellos”, subraya. 

El sacerdote polaco asegura que “la Villa Olímpica es como una parroquia”. Cada día celebra la Santa Misa en una capilla habilitada y está siempre disponible para administrar el sacramento de la confesión. “Ellos lo necesitan”, afirma con convicción.

Evoca con especial cariño una curiosa anécdota que vivió durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, en 2014, cuando coincidió con un deportista en un teleférico. 

“Me preguntó si podía confesarle. Miré al cielo, miré hacia abajo y le respondí que no había mejor lugar para hacerlo. ¡Así que tuvo que hacer rápidamente el examen de conciencia!”, relata con una sonrisa.

El deporte y la fe

El salesiano recuerda La vida en abundancia, la carta que el Papa León XIV publicó con ocasión de los Juegos Olímpicos de Milán sobre el valor del deporte. “Son como dos tablas de piedra: es el fundamento para construir un deporte basado en la paz, la fraternidad, la amistad entre las naciones, la construcción de puentes, llevar paz donde hay guerras y odio, llevar luz donde hay oscuridad”, precisa.

Recuerda que durante los Juegos se trataron los temas importantes de la carta, incluso se reunieron en grupos de discusión. Asegura que los deportistas “están agradecidos por esas palabras”, las que define como los “mandamientos para el deporte de hoy y de mañana”, y subraya en este contexto que “el deporte no se puede separar de ningún modo de la fe”, ya que sin ella “estaría mutilado, vacío, sin valor”. 

“Los Juegos no son tiempo de guerra, sino tiempo de paz, fraternidad y amistad. Mi mayor adversario soy yo mismo: mis debilidades, miedos, mediocridad. Si no obtuve el puesto soñado, si alguien fue mejor, es señal para mí de que debo trabajar aún más, ser más paciente y humilde. Los errores o las derrotas son el fundamento de las victorias”, remarca.

El P. Edward Pleń junto al esquiador Kacper Tomasiak, quien ofreció sus medallas ante el altar. Crédito: Cortesía del P. Edward Pleń
El P. Edward Pleń junto al esquiador Kacper Tomasiak, quien ofreció sus medallas ante el altar. Crédito: Cortesía del P. Edward Pleń

“La fe hace milagros”

De las innumerables vivencias compartidas con los deportistas, el P. Pleń recuerda de manera especial lo ocurrido en los Juegos Olímpicos de Pekín 2022. Al finalizar la Misa, una de las patinadoras polacas se acercó al altar y depositó allí la cadena con la cruz que llevaba al cuello.

“Quería que Dios mirara mi cruz, porque para mí significa más que una medalla de oro olímpica”, le explicó más tarde al capellán.

También evoca lo sucedido en los Juegos de Invierno de Sochi, cuando una patinadora de velocidad, tras conquistar la medalla de oro, le envió un mensaje de agradecimiento: “La fe hace milagros”, escribió.

En Tokio, recuerda otra conversación especialmente profunda con una esquiadora. “Sabía lo estresada que estaba; llevaba una carga insoportable y no podía contener las lágrimas”. Tras recibir el sacramento de la confesión, al día siguiente ganó la medalla de plata y le envió un mensaje: “Gracias por el encuentro de ayer y por la oración. Esta es también la medalla del padre”.

Durante los recientes Juegos de Invierno en Cortina, también llamó la atención la fe del saltador de esquí Kacper Tomasiak, quien ofreció sus medallas a Dios ante el altar. A su lado se encontraba el P. Pleń, que lo describe como “un joven modesto, transparente, que no hace nada para aparentar”.

“Las medallas que llevó a la Misa de acción de gracias son testimonio de su profunda fe. Le pregunté: ‘¿A quién dedicas las medallas?’. Y me respondió: ‘A Dios, si quiere aceptarlas’”.

El P. Edward Pleń junto una de las atletas en Milán. Crédito: Cortesía del P. Edward Pleń
El P. Edward Pleń junto una de las atletas en Milán. Crédito: Cortesía del P. Edward Pleń

Los valores del deporte y San Juan Bosco

Nacido en el pequeño pueblo de Warnice, al noroeste de Polonia, el P.  Edward Pleń ingresó  en el noviciado de la Sociedad Salesiana en 1971. Después de estudiar filosofía y teología en el Seminario Mayor Salesiano de Ląd, recibió la ordenación sacerdotal el 12 de junio de 1979. 

Más tarde se trasladó a Roma, donde estudió patrística y filología clásica. A su regresó, trabajó en Łódź y en Varsovia, con niños y jóvenes, donde dirigió el Centro Vocacional Salesiano y fundó la Organización Deportiva Salesiana, cuyo objetivo es, como enseñaba san Juan Bosco, educar a los jóvenes como “honrados ciudadanos y buenos cristianos”.

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