Rezo de Laudes y Misa Coral del Cabildo, 3 de febrero de 2026, 8:30 h.
Rezo de Laudes y Misa Coral del Cabildo, 3 de febrero de 2026, 8:30 h.
El Papa, asomado este domingo al balcón de su estudio privado en el Palacio Apostólico / Crédito: Vatican MediaLeón XIV manifestó este domingo, tras el rezo del Ángelus, su profunda preocupación por el agravamiento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos, en un contexto marcado por nuevas medidas adoptadas por la Administración estadounidense que amenazan con endurecer aún más la ya delicada situación de la isla.
"Queridos hermanos y hermanas, he recibido con gran preocupación noticias sobre un aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos de América, dos países vecinos", afirmó el Pontífice ante los fieles reunidos en la plaza de San Pedro.
En su intervención, el Papa se unió explícitamente al llamamiento de los obispos cubanos y exhortó a las partes implicadas a optar por la vía del diálogo. "Me uno al mensaje de los obispos cubanos, invitando a todos los responsables a promover un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar los sufrimientos del querido pueblo cubano", subrayó.
El Santo Padre encomendó además al pueblo cubano a la protección de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de la isla. "Que la Virgen de la Caridad del Cobre, madre de todos los hijos de esa amada tierra, los asista y los proteja", añadió.
Las palabras del Pontífice llegan después de que Washington publicara, a última hora del jueves, una orden ejecutiva con la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado la presión económica sobre Cuba mediante una estrategia de asfixia petrolera.
El documento contempla la posibilidad de imponer aranceles a los países que suministren crudo a la isla, una medida que busca aislar energéticamente al régimen castrista, ya debilitado tras el fin de los envíos procedentes de Venezuela.
En la orden ejecutiva, la Administración estadounidense justifica estas decisiones alegando que Cuba mantiene una política hostil hacia su vecino del norte, hasta el punto de constituir —según el texto— una "amenaza nacional" para Estados Unidos.
Las teresianas celebraron la Eucaristía de inicio del 150 aniversario en la Basílica del Pilar de Zaragoza (España). / Crédito: Compañía de Santa Teresa.La Compañía de Santa Teresa de Jesús (teresianas) fundada por el sacerdote español San Enrique de Ossó, ha iniciado los actos del 150 aniversario de su fundación, inspirada en una larga noche de desvelo el 2 de abril de 1876.
Casi tres meses después de aquel día, en la solemnidad del Sagrado Corazón, nueve jóvenes se comprometieron a vivir en comunidad iluminadas por la figura de Santa Teresa y la misión de regenerar el mundo a través de la educación.
El pasado 27 de enero, la Catedral Basílica de la Virgen del Pilar en Zaragoza acogió una Eucaristía de apertura del 150 aniversario de una obra esencialmente educativa que abrió su primer colegio en 1877 y que hoy está presente en más de 20 países de América, Europa y África.
La Compañía de Santa Teresa de Jesús se configura canónicamente como un instituto religioso apostólico de derecho pontificio y por sus diversas obras educativas han pasado más de 64.000 alumnos. Con la colaboración de casi 7.000 laicos, las teresianas dirigen 83 colegios, la mayoría de ellos en la América hispana.
Su coordinadora general, la hermana Ángela Cuadra, expresó al inicio de la Eucaristía presidida por el Arzobispo de Zaragoza, Mons. Carlos Escribano, que este aniversario quiere celebrar “una historia tejida por el Espíritu con la diversidad de tantos hilos de entrega, servicio, audacia evangélica y fidelidad”.
Asimismo, subrayó que este jubileo de la familia teresiana ha de entenderse como “un nuevo comienzo, un volver al ‘amor primero’, una invitación a dejarnos renovar por la inspiración fundante, a recrear el sueño de Enrique de Ossó. Una invitación a escuchar con nuevo ardor la llamada a seguir ‘enteresianando’ el mundo allí donde la vida nos ha sido confiada y donde está más amenazada”.
El lema escogido para celebrar el aniversario es que “el tiempo urge y apremian las circunstancias”, frase inspirada en palabras de su fundador. Con él quieren responder “a los desafíos actuales con audacia evangélica, prontitud y generosidad”, según expresó la hermana Cuadra en un comunicado.
Por otro lado, el logo de los 150 años de la fundación de las teresianas, que representa una urdimbre de hilos entrelazados, simboliza una historia tejida por las personas que han formado parte este instituto en el pasado y el presente y que se mantiene abierta, dejando “espacio para los hilos que vendrán y que seguirán entrelazándose de forma creativa y novedosa”.
El programa de actos se ha dividido en tres etapas tituladas Inspiración, Sentido y Esperanza.
La primera, que tratará de hacer memoria de lo vivido hasta ahora, abarcará hasta el 2 de abril, el “día de la inspiración” de San Enrique de Ossó.
En la segunda, se buscará fortalecer la identidad y el sentido de pertenencia de los miembros de la familia teresiana, consagradas y laicos, y tendrá lugar un encuentro internacional del 20 al 21 de junio de 2026. En él, consagrarán la institución a la Virgen de Montserrat, recorrerán los lugares en los que se inició esta misión apostólica en Tortosa y tratarán de escudriñar la forma de que nazcan nuevas obras teresianas en el futuro.
Esta visión de futuro es la que ocupará a la institución teresiana en la tercera parte del 150 aniversario, enfocada en la esperanza.
Además, a lo largo de este año compartirán cada día 15 de mes una oración, siguiendo la intuición de su fundador que promovía que este día se consagrara a orar, reflexionar y poner la vida en manos del Señor.
Bandera de Ucrania. / Crédito: Max Kukurudziak / UnsplashLa Conferencia Episcopal Checa publicó un comunicado en el que reafirma su apoyo a la acogida de los refugiados ucranianos, víctimas de la invasión rusa y de una guerra que se acerca a su cuarto año.
El texto, firmado por el presidente de los obispos checos, Mons. Josef Nuzík, Arzobispo de Olomouc, junto al presidente del Consejo Ecuménico de Iglesias de la República Checa (ERC) Pavel Pokorný, advierte sobre la creciente hostilidad hacia los refugiados.
Los prelados expresan su preocupación por las recientes declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados y líder del partido checo SPD, Tomio Okamura, quien se ha manifestado en contra de la ayuda que el país brinda a los refugiados de guerra.
Okamura ha adoptado una postura crítica hacia la llegada de refugiados ucranianos al país, con argumentos en contra de la migración masiva, que a su parecer “representa una carga para los ciudadanos checos”.
El mandatario defiende que los recursos nacionales deben priorizar a los ciudadanos checos y ha ordenado retirar la bandera ucraniana del edificio del Parlamento, criticando la presencia de símbolos de solidaridad como una “provocación innecesaria” hacia quienes se oponen a la migración.
Además, ha expresado su rechazo al suministro de armas a Ucrania, calificando la guerra como un conflicto que no debería financiarse con dinero checo. Recientemente, ha anunciado la preparación de normas migratorias más estrictas para regular la estancia de los refugiados ucranianos en la República Checa.
Con ánimo de contrarrestar estas declaraciones, los obispos checos afirman sentirse “orgullosos” de la ayuda que el país brinda a los ucranianos y advierten sobre el peligro que supone poner en duda la solidaridad hacia las personas necesitadas.
Recuerdan asimismo que la compasión y solidaridad “es uno de los principios de nuestra civilización” y denuncian que atacar “a un grupo nacional concreto”, y especialmente a los más vulnerables, “recuerda al desafortunado pasado europeo de ataques similares contra judíos, gitanos y personas con discapacidad”.
Al término de su mensaje, indican que “los pensamientos y las palabras tienen peso” y que “somos responsables de ellos”, por lo que, aseguran, “no podemos guardar silencio”.
El Cardenal Matteo Zuppi (izquierda) llega al Vaticano para las reuniones del Sínodo sobre la Sinodalidad el 10 de octubre de 2024 / Crédito: Daniel Ibañez/CNAEl Cardenal Matteo Zuppi, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), reafirmó la oposición de los obispos italianos a cualquier normativa que legitime el suicidio asistido o la eutanasia, al tiempo que reclamó una mayor inversión en el ámbito de los cuidados paliativos y en el acompañamiento a los enfermos.
“La respuesta al sufrimiento no es ofrecer la muerte, sino garantizar formas de apoyo social, de asistencia sanitaria y sociosanitaria domiciliaria continuada, para que el enfermo no se sienta solo y las familias puedan ser sostenidas y acompañadas”, afirmó el purpurado durante la sesión de apertura del Consejo Permanente de la CEI que se reúne hasta el miércoles para coordinar la labor de los obispos en Italia.
“La dignidad humana no se mide por su eficiencia ni por su utilidad”, subrayó el Cardenal Zuppi, según reportó Avvenire.
En su opinión, las leyes que legitiman el suicidio asistido o la eutanasia “corren el riesgo de debilitar el compromiso público con los más frágiles y vulnerables, que a menudo son invisibles”.
El Cardenal Zuppi advirtió además que las decisiones sobre el final de la vida no pueden considerarse un asunto puramente privado. “Sentimos con fuerza el deber de recordar a todos que elegir una muerte anticipada, incluso porque se piensa que no hay alternativas, no es un acto individual, sino que incide profundamente en el tejido de relaciones que constituye la comunidad, minando la cohesión y la solidaridad sobre las que se funda la convivencia civil”, declaró en nombre del episcopado italiano.
El presidente de la CEI insistió también en el papel central de los cuidados paliativos, que —recordó— siguen sin estar plenamente garantizados en Italia pese a las previsiones legales existentes.
“Deben ser garantizados a todos, sin distinciones sociales ni geográficas, mientras que todavía no se aplican como está establecido”, afirmó, subrayando que estos cuidados “representan un verdadero antídoto frente a las lógicas que contemplan el suicidio asistido o la eutanasia como opciones practicables”.
Las palabras del Cardenal Zuppi llegan en un momento clave del debate político en Italia con el proyecto de ley sobre el suicidio médicamente asistido, que atraviesa una de sus fases más inciertas desde que llegó al Parlamento.
El proyecto de ley promovido por los senadores Pierantonio Zanettin (Forza Italia) e Ignazio Zullo (Fratelli d’Italia) permanece bloqueado en las comisiones reunidas de Justicia y Asuntos Sociales del Senado, a la espera del dictamen de la Comisión de Presupuestos.
El texto legislativo está formalmente previsto para llegar al pleno del Senado el 17 de febrero.
Mons. José Ignacio Munilla, Obispo de Orihuela-Alicante (España) / Crédito: José Ignacio Munilla Aguirre.La Fiscalía Provincial de Madrid ha archivado una denuncia contra el Obispo de Orihuela-Alicante, Mons. José Ignacio Munilla, acusado de un delito de odio por defender la antropología cristiana de la sexualidad y el acompañamiento de la Iglesia a quienes desean vivir en castidad dejando prácticas basadas en la ideología de género.
Así lo ha hecho saber el propio prelado a través de sus redes sociales, donde ha adjuntado la comunicación oficial del archivo por parte del ministerio público.
El pasado 19 de noviembre saltó a la prensa la noticia que comparto (primera imagen). Ahora he recibido la comunicación de la Fiscalía que también adjunto (segunda imagen), en la que se me informa de que, efectivamente, una asociación había presentado una denuncia contra mí y de… pic.twitter.com/XoUs7bisiT
— Jose Ignacio Munilla (@ObispoMunilla) January 26, 2026
La denuncia se dio a conocer el pasado mes de noviembre por el diario Información de Alicante y estaba interpuesta por la asociación Tu pueblo y el mío, que consideró que unas reflexiones del prelado sobre las llamadas “terapias de conversión” podrían ser constitutivas de un delito de humillación, menosprecio o descrédito contra personas por motivo de su orientación sexual descrito en el artículo 510 2 a) del Código Penal, castigado con “la pena de prisión de seis meses a dos años y multa de seis a doce meses”.
Al tener conocimiento del archivo, el prelado se ha reafirmado en cinco consideraciones que ya expresó al conocer la denuncia.
En primer lugar, que “era evidente que la denuncia no tenía recorrido y que únicamente buscaba amedrentar a la Iglesia para que no nos atreviéramos a proponer la antropología cristiana del matrimonio y de la sexualidad”.
A juicio del prelado, quienes interponen este tipo de acciones judiciales pretenden “tener las manos libres para imponer una ‘antropología de Estado’ basada en la ‘teoría de género-LGTBI’”.
Mons. Munilla subraya en segundo lugar que “la Iglesia no puede dejar de predicar el Evangelio del amor vivido en pureza” y que “es nuestra obligación pastoral acompañar a las personas que, libremente, nos pidan ayuda espiritual para vivir en castidad”.
En tercer lugar, el obispo considera “absolutamente incoherente” y “un auténtico liberticidio” que “quienes dicen defender la libre elección de la propia identidad sexual pretendan coartar la libertad de quienes toman un camino diferente al suyo”.
“El colmo del colmo es que la propuesta del amor cristiano pueda llegar a ser objeto de la acusación de delito de odio y de discriminación”, añade el prelado.
Por último, Mons. Munilla vaticina que, “así como los medios de comunicación difundieron ampliamente en noviembre la denuncia contra mí, apuesto a que, ahora que se ha demostrado falsa la acusación, serán muy pocos los que se hagan eco del archivo”.
“¡Es lo que hay! Algunos batallan por el relato; mientras que otros lo hacemos por la verdad de la vida”, concluye el prelado.
Mons. Munilla decidió abordar en su programa Sexto Continente de Radio María España del 16 de mayo de 2025 la cuestión sobre las llamadas “terapias de conversión”, recordando un mensaje que él mismo había publicado el 14 de enero de 2025.
En él afirmó: “Lo que llaman ‘terapia de conversión’, en realidad, no existe. Es tan solo un ‘constructo ideológico del marxismo para impedir a la Iglesia acompañar pastoralmente a las personas con inclinaciones homosexuales, ayudándoles a vivir la virtud de la castidad”.
El prelado reaccionaba así a la noticia de que el Ministerio de Igualdad del Gobierno de España anunció una investigación contra varias diócesis españolas por impartir supuestas “terapias de conversión” a personas con tendencias homosexuales.
Mons. Munilla también recordó lo expresado en X el 23 de enero de 2025, después de que la ministra de Igualdad, Ana Redonde, se reuniera con el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons Luis Argüello, para abordar esta cuestión.
Mons. Munilla expresó entonces que “es absolutamente falso que la Iglesia haga terapias de ningún tipo”, sino que "acompaña espiritualmente a quienes experimentan heridas afectivas, al tiempo que nos llama a todos a la conversión”.
Además, expresó que “la pretensión de la ministra de que sea el Tribunal Constitucional el que dirima las condiciones para recibir la Sagrada Comunión, está a medio camino entre el sainete y la tragicomedia”.
Durante su programa radiofónico, Mons. Munilla también afirmó que el término “terapias de conversión” surge "para criminalizar a todos aquellos que cuestionan la nueva antropología” basada en la ideología de género y “para acobardar, dominar y en el fondo aniquilar el anuncio de la buena nueva que hace la Iglesia, de que Cristo ha venido a sanar el corazón del hombre”.