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Las teresianas celebraron la Eucaristía de inicio del 150 aniversario en la Basílica del Pilar de Zaragoza (España). / Crédito: Compañía de Santa Teresa.

La Compañía de Santa Teresa de Jesús (teresianas) fundada por el sacerdote español San Enrique de Ossó, ha iniciado los actos del 150 aniversario de su fundación, inspirada en una larga noche de desvelo el 2 de abril de 1876. 

Casi tres meses después de aquel día, en la solemnidad del Sagrado Corazón, nueve jóvenes se comprometieron a vivir en comunidad iluminadas por la figura de Santa Teresa y la misión de regenerar el mundo a través de la educación.  

El pasado 27 de enero, la Catedral Basílica de la Virgen del Pilar en Zaragoza acogió una Eucaristía de apertura del 150 aniversario de una obra esencialmente educativa que abrió su primer colegio en 1877 y que hoy está presente en más de 20 países de América, Europa y África. 

La Compañía de Santa Teresa de Jesús se configura canónicamente como un instituto religioso apostólico de derecho pontificio y por sus diversas obras educativas han pasado más de 64.000 alumnos. Con la colaboración de casi 7.000 laicos, las teresianas dirigen 83 colegios, la mayoría de ellos en la América hispana.  

Su coordinadora general, la hermana Ángela Cuadra, expresó al inicio de la Eucaristía presidida por el Arzobispo de Zaragoza, Mons. Carlos Escribano, que este aniversario quiere celebrar “una historia tejida por el Espíritu con la diversidad de tantos hilos de entrega, servicio, audacia evangélica y fidelidad”. 

Asimismo, subrayó que este jubileo de la familia teresiana ha de entenderse como “un nuevo comienzo, un volver al ‘amor primero’, una invitación a dejarnos renovar por la inspiración fundante, a recrear el sueño de Enrique de Ossó. Una invitación a escuchar con nuevo ardor la llamada a seguir ‘enteresianando’ el mundo allí donde la vida nos ha sido confiada y donde está más amenazada”. 

“El tiempo urge y apremian las circunstancias” 

El lema escogido para celebrar el aniversario es que “el tiempo urge y apremian las circunstancias”, frase inspirada en palabras de su fundador. Con él quieren responder “a los desafíos actuales con audacia evangélica, prontitud y generosidad”, según expresó la hermana Cuadra en un comunicado.  

Por otro lado, el logo de los 150 años de la fundación de las teresianas, que representa una urdimbre de hilos entrelazados, simboliza una historia tejida por las personas que han formado parte este instituto en el pasado y el presente y que se mantiene abierta, dejando “espacio para los hilos que vendrán y que seguirán entrelazándose de forma creativa y novedosa”. 

“Inspiración, sentido y esperanza” 

El programa de actos se ha dividido en tres etapas tituladas Inspiración, Sentido y Esperanza.  

La primera, que tratará de hacer memoria de lo vivido hasta ahora, abarcará hasta el 2 de abril, el “día de la inspiración” de San Enrique de Ossó.  

En la segunda, se buscará fortalecer la identidad y el sentido de pertenencia de los miembros de la familia teresiana, consagradas y laicos, y tendrá lugar un encuentro internacional del 20 al 21 de junio de 2026. En él, consagrarán la institución a la Virgen de Montserrat, recorrerán los lugares en los que se inició esta misión apostólica en Tortosa y tratarán de escudriñar la forma de que nazcan nuevas obras teresianas en el futuro.  

Esta visión de futuro es la que ocupará a la institución teresiana en la tercera parte del 150 aniversario, enfocada en la esperanza.  

Además, a lo largo de este año compartirán cada día 15 de mes una oración, siguiendo la intuición de su fundador que promovía que este día se consagrara a orar, reflexionar y poner la vida en manos del Señor.  

Bandera de Ucrania. / Crédito: Max Kukurudziak / Unsplash

La Conferencia Episcopal Checa publicó un comunicado en el que reafirma su apoyo a la acogida de los refugiados ucranianos, víctimas de la invasión rusa y de una guerra que se acerca a su cuarto año.

El texto, firmado por el presidente de los obispos checos, Mons. Josef Nuzík, Arzobispo de Olomouc, junto al presidente del Consejo Ecuménico de Iglesias de la República Checa (ERC) Pavel Pokorný, advierte sobre la creciente hostilidad hacia los refugiados.

Los prelados expresan su preocupación por las recientes declaraciones del presidente de la Cámara de Diputados y líder del partido checo SPD, Tomio Okamura, quien se ha manifestado en contra de la ayuda que el país brinda a los refugiados de guerra. 

Okamura ha adoptado una postura crítica hacia la llegada de refugiados ucranianos al país, con argumentos en contra de la migración masiva, que a su parecer “representa una carga para los ciudadanos checos”.

El mandatario defiende que los recursos nacionales deben priorizar a los ciudadanos checos y ha ordenado retirar la bandera ucraniana del edificio del Parlamento, criticando la presencia de símbolos de solidaridad como una “provocación innecesaria” hacia quienes se oponen a la migración. 

Además, ha expresado su rechazo al suministro de armas a Ucrania, calificando la guerra como un conflicto que no debería financiarse con dinero checo. Recientemente, ha anunciado la preparación de normas migratorias más estrictas para regular la estancia de los refugiados ucranianos en la República Checa.

Con ánimo de contrarrestar estas declaraciones, los obispos checos afirman sentirse “orgullosos” de la ayuda que el país brinda a los ucranianos y advierten sobre el peligro que supone poner en duda la solidaridad hacia las personas necesitadas. 

Recuerdan asimismo que la compasión y solidaridad “es uno de los principios de nuestra civilización” y denuncian que atacar “a un grupo nacional concreto”, y especialmente a los más vulnerables, “recuerda al desafortunado pasado europeo de ataques similares contra judíos, gitanos y personas con discapacidad”.

Al término de su mensaje, indican que “los pensamientos y las palabras tienen peso” y que “somos responsables de ellos”, por lo que, aseguran, “no podemos guardar silencio”.

El Cardenal Matteo Zuppi (izquierda) llega al Vaticano para las reuniones del Sínodo sobre la Sinodalidad el 10 de octubre de 2024 / Crédito: Daniel Ibañez/CNA

El Cardenal Matteo Zuppi, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), reafirmó la oposición de los obispos italianos a cualquier normativa que legitime el suicidio asistido o la eutanasia, al tiempo que reclamó una mayor inversión en el ámbito de los cuidados paliativos y en el acompañamiento a los enfermos.

“La respuesta al sufrimiento no es ofrecer la muerte, sino garantizar formas de apoyo social, de asistencia sanitaria y sociosanitaria domiciliaria continuada, para que el enfermo no se sienta solo y las familias puedan ser sostenidas y acompañadas”, afirmó el purpurado durante la sesión de apertura del Consejo Permanente de la CEI que se reúne hasta el miércoles para coordinar la labor de los obispos en Italia. 

“La dignidad humana no se mide por su eficiencia ni por su utilidad”, subrayó el Cardenal Zuppi, según reportó Avvenire.

En su opinión, las leyes que legitiman el suicidio asistido o la eutanasia “corren el riesgo de debilitar el compromiso público con los más frágiles y vulnerables, que a menudo son invisibles”.

El Cardenal Zuppi advirtió además que las decisiones sobre el final de la vida no pueden considerarse un asunto puramente privado. “Sentimos con fuerza el deber de recordar a todos que elegir una muerte anticipada, incluso porque se piensa que no hay alternativas, no es un acto individual, sino que incide profundamente en el tejido de relaciones que constituye la comunidad, minando la cohesión y la solidaridad sobre las que se funda la convivencia civil”, declaró en nombre del episcopado italiano.

El presidente de la CEI insistió también en el papel central de los cuidados paliativos, que —recordó— siguen sin estar plenamente garantizados en Italia pese a las previsiones legales existentes.

“Deben ser garantizados a todos, sin distinciones sociales ni geográficas, mientras que todavía no se aplican como está establecido”, afirmó, subrayando que estos cuidados “representan un verdadero antídoto frente a las lógicas que contemplan el suicidio asistido o la eutanasia como opciones practicables”.

Las palabras del Cardenal Zuppi llegan en un momento clave del debate político en Italia con el proyecto de ley sobre el suicidio médicamente asistido, que atraviesa una de sus fases más inciertas desde que llegó al Parlamento.

El proyecto de ley promovido por los senadores Pierantonio Zanettin (Forza Italia) e Ignazio Zullo (Fratelli d’Italia) permanece bloqueado en las comisiones reunidas de Justicia y Asuntos Sociales del Senado, a la espera del dictamen de la Comisión de Presupuestos.

El texto legislativo está formalmente previsto para llegar al pleno del Senado el 17 de febrero. 


Mons. José Ignacio Munilla, Obispo de Orihuela-Alicante (España) / Crédito: José Ignacio Munilla Aguirre.

La Fiscalía Provincial de Madrid ha archivado una denuncia contra el Obispo de Orihuela-Alicante, Mons. José Ignacio Munilla, acusado de un delito de odio por defender la antropología cristiana de la sexualidad y el acompañamiento de la Iglesia a quienes desean vivir en castidad dejando prácticas basadas en la ideología de género. 

Así lo ha hecho saber el propio prelado a través de sus redes sociales, donde ha adjuntado la comunicación oficial del archivo por parte del ministerio público.  

La denuncia se dio a conocer el pasado mes de noviembre por el diario Información de Alicante y estaba interpuesta por la asociación Tu pueblo y el mío, que consideró que unas reflexiones del prelado sobre las llamadas “terapias de conversión” podrían ser constitutivas de un delito de humillación, menosprecio o descrédito contra personas por motivo de su orientación sexual descrito en el artículo 510 2 a) del Código Penal, castigado con “la pena de prisión de seis meses a dos años y multa de seis a doce meses”. 

Al tener conocimiento del archivo, el prelado se ha reafirmado en cinco consideraciones que ya expresó al conocer la denuncia.  

En primer lugar, que “era evidente que la denuncia no tenía recorrido y que únicamente buscaba amedrentar a la Iglesia para que no nos atreviéramos a proponer la antropología cristiana del matrimonio y de la sexualidad”.  

A juicio del prelado, quienes interponen este tipo de acciones judiciales pretenden “tener las manos libres para imponer una ‘antropología de Estado’ basada en la ‘teoría de género-LGTBI’”.

Mons. Munilla subraya en segundo lugar que “la Iglesia no puede dejar de predicar el Evangelio del amor vivido en pureza” y que “es nuestra obligación pastoral acompañar a las personas que, libremente, nos pidan ayuda espiritual para vivir en castidad”.  

En tercer lugar, el obispo considera “absolutamente incoherente” y “un auténtico liberticidio” que “quienes dicen defender la libre elección de la propia identidad sexual pretendan coartar la libertad de quienes toman un camino diferente al suyo”.  

“El colmo del colmo es que la propuesta del amor cristiano pueda llegar a ser objeto de la acusación de delito de odio y de discriminación”, añade el prelado.  

Por último, Mons. Munilla vaticina que, “así como los medios de comunicación difundieron ampliamente en noviembre la denuncia contra mí, apuesto a que, ahora que se ha demostrado falsa la acusación, serán muy pocos los que se hagan eco del archivo”.  

“¡Es lo que hay! Algunos batallan por el relato; mientras que otros lo hacemos por la verdad de la vida”, concluye el prelado. 

¿Qué fue lo que dijo Mons. Munilla y motivó la denuncia? 

Mons. Munilla decidió abordar en su programa Sexto Continente de Radio María España del 16 de mayo de 2025 la cuestión sobre las llamadas “terapias de conversión”, recordando un mensaje que él mismo había publicado el 14 de enero de 2025.  

En él afirmó: “Lo que llaman ‘terapia de conversión’, en realidad, no existe. Es tan solo un ‘constructo ideológico del marxismo para impedir a la Iglesia acompañar pastoralmente a las personas con inclinaciones homosexuales, ayudándoles a vivir la virtud de la castidad”. 

El prelado reaccionaba así a la noticia de que el Ministerio de Igualdad del Gobierno de España anunció una investigación contra varias diócesis españolas por impartir supuestas “terapias de conversión” a personas con tendencias homosexuales. 

Mons. Munilla también recordó lo expresado en X el 23 de enero de 2025, después de que la ministra de Igualdad, Ana Redonde, se reuniera con el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons Luis Argüello, para abordar esta cuestión.  

Mons. Munilla expresó entonces que “es absolutamente falso que la Iglesia haga terapias de ningún tipo”, sino que "acompaña espiritualmente a quienes experimentan heridas afectivas, al tiempo que nos llama a todos a la conversión”.  

Además, expresó que “la pretensión de la ministra de que sea el Tribunal Constitucional el que dirima las condiciones para recibir la Sagrada Comunión, está a medio camino entre el sainete y la tragicomedia”. 

Durante su programa radiofónico, Mons. Munilla también afirmó que el término “terapias de conversión” surge "para criminalizar a todos aquellos que cuestionan la nueva antropología” basada en la ideología de género y “para acobardar, dominar y en el fondo aniquilar el anuncio de la buena nueva que hace la Iglesia, de que Cristo ha venido a sanar el corazón del hombre”. 

null / Santa Ángela de Merici, 27 de enero / ACI Prensa

Cada 27 de enero la Iglesia celebra a Santa Ángela de Merici, fundadora de la Orden de Santa Úrsula, cuyas integrantes son conocidas como ‘ursulinas’, la primera orden religiosa dedicada enteramente a la educación de niñas y jóvenes mujeres.

De acuerdo al Papa Benedicto XVI, “en el Renacimiento, Santa Ángela de Mérici propone un camino de santidad también para quien vive en un ámbito laico”, lo que constituyó un importante paso en el camino de comprensión del papel de quienes no están llamados a la vida consagrada dentro de la Iglesia.

La ‘pequeña amiga’ de Santa Úrsula

Santa Ángela nació el 21 de marzo de 1474 en Desenzano del Garda, localidad cercana a Brescia, en el norte de Italia. Pasó su primera infancia en el campo, al lado de sus padres, unos sencillos agricultores que trabajaban en el valle.

Fue su padre, Giovanni Merici, quien gustaba contarle historias de la vida de los santos. Ángela lo disfrutaba muchísimo mientras empezaba, casi sin querer, a desarrollar un sentimiento de cercanía por quienes siguieron los pasos de Jesús. Con mucha naturalidad, la niña empezó a relacionarse con ellos a través de la oración. De ahí el vínculo cordial que tenía con Santa Úrsula, la doncella que murió martirizada en el siglo IV, a quien Ángela terminó profesando un gran cariño y devoción. A través de los santos, o gracias a ellos, en el corazón de Ángela iba naciendo el deseo de entregar la vida a Dios por completo.

Mística precoz

A los 10 años Ángela quedó huérfana. Unos tíos suyos, los Biancosi, se hicieron cargo de ella, su hermana mayor y su hermano. Como su tío era un personaje acaudalado, vivir en su casa representó para los tres niños un gran cambio, puesto que no tuvieron que pasar más necesidad.

Sin embargo, poco después, la hermana mayor moriría de manera intempestiva. Esto produjo una gran desazón en Ángela porque su hermana había muerto sin haber recibido los sacramentos. Grande sería el sufrimiento de la niña al no saber cuál había sido la suerte de su hermana frente a Dios.

En esas circunstancias, la santa se aferró a la intercesión de la Virgen María y a la figura de San Francisco de Asís. Se refugió por completo en la oración y en la práctica de la penitencia. En su corazón de niña, había brotado un deseo cada vez más grande de agradar a Dios y pedir su misericordia, en caso Él dispusiese conceder la salvación eterna a su hermana.

Fue así como, cierto día, estando en oración, Ángela entró en éxtasis por primera vez. Rendida ante la presencia divina, tuvo una visión en la que la Virgen María le concedió ver a su hermana muerta. Inmenso fue su consuelo cuando la vio rodeada de los santos.

Terciaria franciscana

A los 13 años Ángela se hace terciaria franciscana. Previamente había hecho saber a sus tíos, quienes querían casarla, que ella deseaba permanecer virgen y ser religiosa.

"Si alguna persona, por su estado de vida, no puede vivir sin riquezas y posición, que al menos mantenga su corazón vacío del amor a estas" (Santa Ángela de Merici).

A la muerte de su tío, cuando tenía 20 años, Santa Ángela vuelve a su tierra natal, Desenzano, donde se dedica a asistir a los pobres y a catequizar a las niñas. Convierte su casa en una suerte de escuela, convencida de que la instrucción es la mejor ayuda para quienes poseen poco o nada, de que era la herramienta más adecuada para una vida feliz, ayudar a la Iglesia y, por supuesto, obtener la vida eterna.

Ángela no era religiosa en ese momento, como corresponde a todo miembro de una tercera orden, pero había encontrado un camino de entrega total al Señor y de servicio a sus hijos más necesitados. Sin duda, un maravilloso precedente, tal como lo señalaba el Papa Benedicto XVI.

En 1516, los franciscanos le pidieron a la santa que fuera a Brescia a acompañar a una mujer que había perdido a su esposo e hijos en la guerra, y que pasaba por una experiencia de tristeza indecible. Ángela permanece dos años con ella, ayudándola material y espiritualmente. Luego decide permanecer en esa ciudad, hasta que en 1524 parte a Jerusalén con un grupo de peregrinos que se sentían convocados por su testimonio de santidad. Estando de paso en Creta, sufre de una ceguera temporal, que la obliga a ser guiada a Tierra Santa, a donde logra llegar. Milagrosamente, durante el viaje de regreso recupera la vista.

Las ursulinas

En 1525, parte a Roma y se entrevista con el Papa Clemente VII, quien la invita a hacerse cargo de un grupo de enfermeras; Ángela rechaza la oferta: "Es en Brescia donde Dios me quiere".

La santa le confiesa al Papa que había tenido una visión en la que unas doncellas ascendían al cielo en una escalera de luz. En la visión, las santas vírgenes estaban acompañadas por ángeles que tocaban dulces melodías. Todas portaban coronas con piedras preciosas. De pronto, la música cesó y Jesús la llamó por su nombre y le pidió que creara una sociedad de mujeres. De esta manera, el Santo Padre le otorgó el permiso para formar una comunidad de vida consagrada.

En una nueva visión, Santa Úrsula, su mayor inspiración, se le aparece a la santa y la nombra patrona de la fundación.

El gran día

El 25 de noviembre de 1535, en la Iglesia de San Afra en Brescia, Ángela y 28 compañeras  consagraron sus vidas al servicio de la educación de las niñas. El nombre de la nueva familia espiritual fue “Compañía de Santa Úrsula”, que con el tiempo terminaría aglutinando varios institutos de vida activa y contemplativa.

El 27 de enero de 1540, Santa Ángela partió a la Casa del Padre. Las ursulinas recibieron el reconocimiento pontificio en 1544 por voluntad del Papa Pablo III. Posteriormente se establecieron como congregación en 1565. Tres años más tarde, en 1568, San Carlos Borromeo convocó a las ursulinas a Milán, persuadiéndolas de formar una rama de clausura, siguiendo la inspiración del Concilio de Trento (1545-1563).

Herederas de Santa Ángela de Mérici, sus hijas espirituales se han dedicado a la formación y educación de la juventud femenina a lo largo de los siglos.

Si deseas conocer más sobre Santa Ángela de Merici, puedes consultar la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/Santa_Angela_Merici.

Más información:

En el aniversario de la llegada del hombre a la Luna, León XIV recorre las instalaciones de la "Specola Vaticana" en Castel Gandolfo. 20 de julio de 2025. / Crédito: Vatican Media

Dos nuevos asteroides descubiertos por astrónomos del Observatorio Astronómico Vaticano han sido oficialmente bautizados con los nombres de dos santas polacas: Faustina y Ledochowska, según anunció el último boletín del Working Group for Small Body Nomenclature de la Unión Astronómica Internacional (UAI).

Los cuerpos celestes, identificados ahora como (798737) Faustina y (798772) Ledochowska, fueron descubiertos en noviembre de 2012 por el sacerdote jesuita Richard P. Boyle, astrónomo de la Specola Vaticana, junto con su colaborador Kazimieras Černis, de Vilna (Lituania).

Lograron esta hazaña gracias al Telescopio Vaticano de Tecnología Avanzada (VATT) del Observatorio Vaticano en el Monte Graham, en Arizona (Estados Unidos), el mejor sitio astronómico del continente.

Dos santas polacas

Según detalló el sitio web de la página de la Gobernación del Estado del Vaticano, los dos nuevos nombres rinden homenaje a Santa Faustina Kowalska y a Santa Úrsula Ledóchowska, dos figuras fundamentales de la espiritualidad y del compromiso social católico del siglo XX. 

Faustina Kowalska (1905–1938), mística polaca, es conocida en todo el mundo por las revelaciones que dieron origen a la devoción de la Divina Misericordia y fue canonizada por San Juan Pablo II en el año 2000. El asteroide que ahora lleva su nombre fue descubierto el 13 de noviembre de 2012.

Una semana más tarde, el 20 de noviembre, el mismo equipo identificó otro objeto, hoy denominado Ledochowska, en honor de Santa Úrsula Ledóchowska (1865–1939), fundadora de la Congregación del Corazón Agonizante de Jesús, dedicada especialmente a la educación y al servicio de los más pobres y marginados. Fue canonizada en 2003.

Asteroides nombrados por jesuitas. Crédito: Specola Vaticana
Asteroides nombrados por jesuitas. Crédito: Specola Vaticana

Además de las dos santas polacas, la UAI ha asignado oficialmente el nombre de otros miembros y colaboradores de la Specola Vaticana a nuevos asteroides descubiertos por el mismo equipo. 

Entre ellos figuran (591000) Galaverni, dedicado al sacerdote y físico italiano, Matteo Galaverni, y (752403) Bayurisanto, en honor al jesuita indonesio, Bayu Risanto, especialista en meteorología. Otro asteroide, (763533) Alabiano, recuerda al teólogo jesuita español García Alabiano (1549–1624), profesor y rector en la Universidad de Vilnus (Lituania).

Una de las más antiguas instituciones astronómicas del mundo

El Observatorio Vaticano lleva a gala ser una de las más antiguas instituciones astronómicas del mundo. Sus orígenes se remontan al siglo XVI, cuando el Papa Gregorio XIII ordenó construir la Torre de los Vientos en el Vaticano y convocó a los mejores astrónomos y matemáticos del mundo para reformar el calendario.

Con estas nuevas denominaciones, la lista de asteroides dedicados a miembros de la Compañía de Jesús y a figuras vinculadas a la Specola Vaticana asciende ya a casi cuarenta, lo que refleja la prolongada contribución científica del Observatorio del Vaticano a la astronomía moderna. 

Cómo se asignan los nombres de los asteroides

El proceso de denominación de los asteroides está regulado por la Unión Astronómica Internacional. Cuando un objeto es descubierto por primera vez, recibe una designación provisional basada en la fecha y el orden del hallazgo. Una vez que su órbita está suficientemente determinada y se le asigna un número permanente, los descubridores pueden proponer un nombre que sustituya la designación técnica.

Ese nombre debe cumplir estrictas normas: no puede exceder los 16 caracteres, debe escribirse normalmente como una sola palabra, ser pronunciable en al menos un idioma reconocido y no resultar ofensivo ni referirse a productos comerciales o figuras políticas o militares contemporáneas.

Tras su aprobación, el asteroide pasa a ser identificado oficialmente con la forma “(número) Nombre”, como en los recientes (798737) Faustina y (798772) Ledochowska.

El Santo Padre junto al obispo de la diócesis de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, el actual director de Proyecto Hombre, el P. Manuel Mingorance, y el P. José María Tortosa, uno de los impulsores históricos de esta iniciativa. / Crédito: Vatican Media

Hace veinticinco años, la Diócesis de Granada y la Guadix (España) pusieron la primera piedra de un proyecto nacido para no dejar solos a quienes habían caído en la drogodependencia. Aunque Proyecto Hombre llevaba años operando en el país, su implantación en la ciudad andaluza supuso un refugio para decenas de personas enganchadas a las drogas o el alcohol.

“En el año 2000 no existía la información ni la sensibilidad que hay ahora. Había mucha heroína, mucho alcohol y mucha soledad. Llegaban personas que lo habían perdido todo: la familia, el trabajo, la autoestima”, recuerda el P. José María Tortosa, uno de los impulsores históricos de esta iniciativa.

El sacerdote, que actualmente reside en Roma, conoce de primera mano cómo el miedo, la ansiedad por la siguiente dosis y la dependencia destruyen matrimonios, separan a los padres de sus hijos y erosionan hasta el último resto de dignidad personal. Por eso insiste en que la rehabilitación no puede reducirse a la simple abstinencia.

Terapeutas del proyecto Hombre y voluntarios junto al sacerdote. Crédito: Cortesía P. Tortosa
Terapeutas del proyecto Hombre y voluntarios junto al sacerdote. Crédito: Cortesía P. Tortosa

“Una persona no se cura sólo dejando de consumir"

“Una persona no se cura sólo dejando de consumir. También tiene que reconstruir su vida: volver a trabajar, a confiar, a relacionarse. Si no se potencia eso, la recaída es casi inevitable”, afirma, convencido de que uno de los grandes logros de Proyecto Hombre ha sido demostrar que salir de una adicción implica rehacer la propia existencia.

Inspirado en un modelo nacido en Italia, esta iniciativa nunca se limitó a proporcionar herramientas para abandonar una sustancia o una conducta, sino que buscó devolver a las personas un sentido para vivir. “La persona no es un problema que hay que eliminar, sino alguien que hay que acompañar para que pueda volver a trabajar, a relacionarse, a vivir”, subraya el P. Tortosa.

Encuentro con el Papa

El pasado miércoles 14 de enero, tras la Audiencia General del Papa en el Vaticano, el sacerdote pudo presentar a León XIV la trayectoria y los nuevos desafíos de una iniciativa que, desde hace un cuarto de siglo, acompaña a personas atrapadas en distintas formas de adicción. 

En el breve encuentro también estuvo presente una amplia representación de la Iglesia granadina. Junto al Santo Padre se encontraban miembros del Consejo Pastoral de la diócesis de Guadix, acompañados por su obispo, Mons. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, así como una delegación de la Fundación Granadina de Solidaridad Virgen de las Angustias – Proyecto Hombre Granada.

Durante el encuentro el sacerdote entregó al Papa un retrato suyo realizado por la pintora de Valencia (España) Charo Marín. Crédito: Cortesía P. Tortosa
Durante el encuentro el sacerdote entregó al Papa un retrato suyo realizado por la pintora de Valencia (España) Charo Marín. Crédito: Cortesía P. Tortosa

Por parte de la institución acudió su actual director, el presbítero y médico Manuel Mingorance, así como tres terapeutas del Programa Educativo-Terapéutico para la rehabilitación y reinserción social de personas con problemas de adicciones.

El Pontífice expresó su cercanía y su respaldo a una obra que, en palabras del propio P. Tortosa, “representa una de las respuestas más concretas de la Iglesia al sufrimiento humano”.

“El Papa nos animó a seguir adelante, especialmente en todos los ámbitos donde hay dolor, exclusión y pérdida de esperanza”, explica el sacerdote que durante el encuentro entregó al Papa un retrato suyo de la pintora de Valencia (España), Charo Marín.

El colorido retrato entregado al Papa. Crédito: Cortesía P. Tortosa
El colorido retrato entregado al Papa. Crédito: Cortesía P. Tortosa

El encuentro, subraya, ha sido un estímulo para toda la organización. “Que el Santo Padre conozca esta realidad, la valore y la anime es un impulso enorme. Nos recuerda que este trabajo forma parte del corazón mismo de la Iglesia”.

De la heroína a las pantallas

Los inicios de Proyecto Hombre en Granada coincidieron con un momento marcado por la heroína y el alcohol, pero también por la aparición de nuevas dependencias. “La heroína nunca desapareció del todo, pero ya entonces empezaban a aparecer otras adicciones: el juego patológico, las primeras redes sociales, nuevas formas de evasión”, recuerda Tortosa.

Hoy en día, uno de los frentes más preocupantes es el de las adicciones tecnológicas que afectan a los adolescentes. Para responder a esta realidad, Proyecto Hombre ha desarrollado un modelo de intervención especializado, basado en equipos interdisciplinares de trabajadores sociales, psicólogos y pedagogos. 

Aunque ya no ejerce la dirección, el P. Tortosa sigue estrechamente vinculado al proyecto. “Esto no se abandona: es una misión”, afirma. El sacerdote insiste en que, hoy como ayer, el corazón del método sigue siendo el mismo: poner a la persona en el centro.

“Aquí no trabajamos con números ni con estadísticas, sino con personas concretas, con historias de dolor, de ruptura y también de esperanza. Nuestro trabajo empieza cuando alguien vuelve a sentirse mirado y escuchado”, concluye.

Álvaro Morata y Mauro Vigorito junto al Papa León XIV el 19 de enero / Crédito: Vatican Media

El Papa León XIV recibió el lunes 19 de enero a una delegación del equipo de fútbol Como 1907, que había viajado a la capital italiana para enfrentarse a la Lazio.

Entre ellos se encontraban Cesc Fàbregas, futbolista español y entrenador del equipo lombardo y el también el jugador español Álvaro Morata, quien entregó al Santo Padre una bufanda del equipo, además de una camiseta con el nombre de “Leone” y el número 14 en la espalda.

En el encuentro en el Palacio Apostólico del Vaticano también participó el presidente del club, Mirwan Suwarso, el portero Mauro Vigorito y miembros de la dirección y del equipo técnico. 

El equipo calificó este encuentro como “un motivo de orgullo para toda la familia del Como 1907” y como un “momento significativo de reflexión y de compartir valores”.

Por su parte, Álvaro Morata agradeció en sus redes sociales la acogida del Papa León XIV. “Es un honor conocer una figura de referencia que inspira millones de personas en todo el mundo”, escribió. 

Aunque el Santo Padre no ha confirmado públicamente a qué equipo de fútbol apoya, poco después de ser elegido Pontífice respondió con entusiasmo a un joven exclamando “Forza Roma”.

En el partido disputado el lunes, el Como se impuso con un contundente 3-0 frente a la Lazio, eterno rival de la Roma, el equipo por el que el Papa León XIV parece sentir simpatía.

Imagen del documental sobre Fray Pablo María de la Cruz / Crédito: Cine Católico

La Universidad de Salamanca acoge este viernes 16 de enero de 2025 el estreno de un documental sobre la vida de Pablo María de la Cruz, joven admitido con 21 años de manera excepcional al Carmelo por estar en riesgo de muerte.  

Seis años antes le fue diagnosticado de Sarcoma de Ewing, un tumor maligno que ataca generalmente los huesos. 

El 25 de junio de 2023, Pablo Alonso Hidalgo profesó como carmelita en la iglesia del Carmen de Abajo de Salamanca, después de haber sido admitido al noviciado el 21 de junio, día de San Luis Gonzaga, patrono de la juventud, en la habitación del hospital donde era tratado.  

Bajo el título La Cruz es mi alegría, no mi pena, una cita de San Tito Brandsma que el joven había tomado como propia, el trabajo audiovisual recorre la corta vida de quien tomó el nombre de Pablo María de la Cruz, a través del testimonio de familiares, amigos, sacerdotes, frailes y monjes que le conocieron en la intimidad.  

La película incluye fragmentos de una entrevista que le realizaron al joven pocos días antes de su fallecimiento en la que revela su encuentro con el Señor: “Gracias a la enfermedad me encontré con Dios y, si Dios quiere, gracias a la muerte por la enfermedad me iré con Él. Y es algo que me hace realmente, inmensamente feliz”.  

Pablo María de la Cruz ofreció su vida por tres intenciones: que los jóvenes se encuentren con Jesús, la unidad de la Iglesia y para que los cristianos no tengamos miedo a la muerte. 

En una entrevista concedida a la Cadena COPE poco antes de realizar su profesión religiosa, Pablo María de la Cruz explicó, ante el diagnóstico de una muerte cercana, “lo increíblemente bonita que es la muerte en Cristo. Es algo que no da miedo”.  

Para Pablo, el miedo a la muerte era “un tabú que hay que romper”.  

"Me han dicho que me quedan estos meses y me parece hasta mucho tiempo ya. Las ganas que tengo ya de poder encontrarme con el Padre”, expuso con sencillez.  

Además, añadió dos mensajes. El primero, para los jóvenes: "Nunca es pronto para encontrarse con Dios". Y el segundo, de acción de gracias a Dios “por este tiempo que me está concediendo. De verdad, me noto muy sostenido en la oración”. 

El 15 de julio de 2023, veinte días después de ingresar en la Orden del Carmen, Pablo María de la Cruz falleció y pudo colmar con alegría su anhelo de vida eterna.  

El Papa cerró los grandes portones de bronce de la basílica de San Pedro el pasado 6 de enero cuando concluyó el Jubileo / Crédito: Vatican Media

Con el sigilo final este viernes de la Puerta Santa de la Basílica de la San Pedro, la Santa Sede completará el sellado —que incluye la obra de mampostería propiamente dicha— de las cuatro basílicas papales tras el Jubileo de la Esperanza.

El martes por la tarde tuvo lugar el rito conclusivo de cierre de la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor. El miércoles fue el turno de la Basílica de San Juan de Letrán, mientras que este jueves 15 de enero se procede al cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pablo Extramuros.

El viernes le toca a la Basílica de San Pedro. Los llamados sampietrini, el personal de la Fábrica de San Pietro —formado por carpinteros, ebanistas y electricistas— que, normalmente se ocupan del mantenimiento de la basílica, repetirán la operación que ya han cumplido en las otras tres basílicas: levantarán el muro de ladrillos en el interior del templo  para sellar definitivamente la Puerta Santa.

Además, en la pared del templo del corazón del cristianismo se insertará en el muro la tradicional cápsula metálica (capsis), una caja de bronce, que contendrá el acta oficial de cierre, las monedas acuñadas durante el año jubilar y las llaves de la Puerta Santa. 

Estos elementos sirven como testimonio material y simbólico del Año Santo que, como subrayó el Papa en la ceremonia del pasado 6 de enero en la que cerró los grandes portones de la basílica vaticana, ha concluido en el calendario, pero no en la vida espiritual de la Iglesia Católica.

En todas las basílicas papales ha sido depositado el acta oficial del cierre de la Puerta Santa, la llave de la puerta, varias medallas pontificias que abarcan desde el último sellado, durante la conclusión del Jubileo extraordinario de la Misericordia en 2016, hasta la actualidad.

Mons. Raimo Goyarrola, Obispo de Helsinki / Crédito: CC BY-SA 4.0/ Kat-Fides

Un “sueño” que pronto podría hacerse realidad. Así describe el obispo de Helsinki, el español Raimo Goyarrola, la fundación de la primera escuela católica en Finlandia, donde la Iglesia Católica prácticamente desapareció tras la adopción del luteranismo en el siglo XVI, como consecuencia de la Reforma protestante.

Confiado en las manos de Dios y en la providencia, Mons. Goyarrola prevé inaugurar la escuela en agosto de 2026, en el segundo piso de una iglesia —dedicada a Santiago Apóstol— situada en la isla de Lauttasaari, situada a cinco kilómetros de la capital finlandesa. Su intención, “si la economía lo permite”, es adquirir el edificio en un plazo de tres años.

Imagen de Lauttasaari, la isla situada a 5 km de Helsinki. Crédito: Dominio público
Imagen de Lauttasaari, la isla situada a 5 km de Helsinki. Crédito: Dominio público

Empezar con 12 niños, como los apóstoles

La escuela abarcará inicialmente de primero a tercero de primaria y comenzará como un modelo de homeschooling, o educación en casa, una modalidad reconocida por el Estado. El carácter católico del centro se reflejará en su enfoque educativo, en la formación integral basada en valores cristianos y en las celebraciones de las principales fiestas del calendario litúrgico.

Aunque estará abierta a niños de cualquier confesión, el principal reto —según explica el obispo a ACI Prensa— es reunir un número suficiente de alumnos de familias católicas. “Rezo para empezar con 12 niños, como los apóstoles”, confiesa.

“Estoy emocionado, aunque es una pequeña maratón, porque en Finlandia hay que conseguir muchos permisos, es un país que funciona a base de mucha burocracia”, cuenta Mons. Goyarrola, pastor de una reducida comunidad católica en una nación profundamente marcada por el luteranismo. 

“Yo confío en Dios y esto va para adelante”

Cuando en 2023 el Papa Francisco le encargó estar al frente de la diócesis de Helsinki, el obispo vasco —que antes de aterrizar en el frío finlandés sirvió durante cuatro años en la cálida Sevilla, al sur de España—, comenzó a redactar una “larga lista” con las necesidades del pueblo de Dios en Finlandia.

El Papa Francisco con el Obispo Raimo Goyarrola. Crédito: Vatican Media
El Papa Francisco con el Obispo Raimo Goyarrola. Crédito: Vatican Media

Entre las primeras, comenta a ACI Prensa, se encontraba la construcción de una escuela católica. “Es algo que llevo en mi corazón desde hace tiempo. Las necesidades las convertí en sueños, y poco a poco seguimos adelante con fe. Yo confío en Dios y esto va para adelante”, explica sin perder la sonrisa.

El prelado afirma con confianza que “en la vida hay que ser valiente y pioneros” y asegura que no se detendrá a pesar de las dificultades. “Hay que lanzarse totalmente”, insiste Mons. Goyarrola, miembro del Opus Dei y licenciado en Medicina y Cirugía. 

“Tenemos ya dos profesoras que son muy buenas, con una experiencia muy buena. También tenemos el aula, las mesas, las sillas, tenemos ya todo, entonces ahora hay que buscar a los niños y espero que salga en agosto”, señala. 

En Finlandia hay alrededor de 20 mil católicos en una población de aproximadamente 5.5 millones de habitantes. Sin embargo, la Iglesia Católica en el país crece año tras año, no sólo por llegada de inmigrantes y refugiados, sino por el aumento de bautismos de niños y adultos y cada vez más incorporaciones de adultos de otras confesiones cristianas.

Este joven peregrinó a pie desde Sicilia al Vaticano para invitar a León XIV al monasterio español de Santo Toribio de Liébana / Crédito: Adrián Ruiz

Peregrinar a Roma durante la Edad Media podía costarte la vida. El camino estaba sembrado de maleantes y ladrones. Muchos eran víctimas de robos o, peor aún, acababan contagiados de enfermedades incurables. 

Ahora se puede viajar cómodamente en avión, autobús o coche, pero no son pocos los que durante el Jubileo de la Esperanza –que el Papa clausuró el pasado 6 de enero– han preferido avanzar lentamente, al ritmo de sus pasos, hasta la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. 

Como español, Adrián Ruiz ha atravesado a pie todo el sur de Italia desde la ciudad siciliana de Palermo, “sin dinero, sin hacer autostop y sin ningún medio de transporte. Solo caminando”, explica a ACI Prensa.

Después de caminar 2.500km, tenía las zapatillas destrozadas. Un seguidor suyo en Tik-Tok le regaló unas nuevas. Crédito: Adrian Ruiz
Después de caminar 2.500km, tenía las zapatillas destrozadas. Un seguidor suyo en Tik-Tok le regaló unas nuevas. Crédito: Adrian Ruiz

El proyecto, que ha documentado en redes sociales con el título Un camino por descubrir en Facebook y en  Instagram, se convirtió pronto en una experiencia espiritual a la que han contribuido todas las personas con las que se ha ido topando por los pueblos y ciudades que ha recorrido. 

“Cuando tenía hambre o sed, simplemente pedía pan o agua pero siempre me daban mucho más: me ofrecían alojamiento y me invitaban a una pizza”, explica. 

La muerte del Papa Francisco lo cambió todo. Ruiz tenía prevista una audiencia con él, pero, en lugar de apresurarse hacia Roma, decidió permanecer varios meses más en Sicilia para profundizar su camino interior y humano.

“Ahí fue cuando conocí de verdad el camino, sin estrés, solo encuentro con las personas”, explica.

El joven español recorrió a pie más de 800 kilómetros desde Palermo hasta Roma. Crédito: Adrián Ruiz
El joven español recorrió a pie más de 800 kilómetros desde Palermo hasta Roma. Crédito: Adrián Ruiz

Su objetivo es “sacar a la luz la bondad que hay dentro de las personas”

Su objetivo, asegura, no ha sido otro que “sacar a la luz la bondad que hay dentro de las personas”. Este joven ha experimentado como “yendo con poco y abandonándose a la providencia llegas más lejos que en ningún otro medio”. 

“Las cosas sencillas como poder darme una ducha caliente y tener el arropo de la gente con un abrazo, agua y pan, han hecho que sea una persona mejor”, asevera. Esta peregrinación, explica, “me ha permitido ver los milagros cotidianos de la vida”.

Uno de los momentos más extraordinarios de su travesía tuvo lugar en el estrecho de Messina. Fiel a su compromiso de no usar transporte motorizado, Ruiz cruzó los tres kilómetros que separan la isla de Sicilia de la península italiana sobre una tabla de paddle surf. 

El joven atravesó remando el estrecho de Messina. Crédito: Vatican Media
El joven atravesó remando el estrecho de Messina. Crédito: Vatican Media

“Estuve remando durante cuarenta minutos en unas aguas conocidas por sus fuertes corrientes y remolinos”, explica. “No me caí ni una sola vez”, recuerda aún sorprendido.

Su peregrinación está vinculada espiritualmente con San Francisco de Paola

Ya en Calabria, descubrió una coincidencia que también marcó espiritualmente su camino: había iniciado su peregrinación el 2 de abril, fiesta de San Francisco de Paola, el santo que, según la tradición, cruzó el mismo estrecho extendiendo su manto sobre el agua. “Ahí sentí que todo estaba conectado”, afirma.

En realidad, la decisión de llegar a Roma como un peregrino medieval la tomó en 2019 cuando caminó hasta el monasterio de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria (España) , donde se custodia el mayor fragmento del lignum crucis, el mayor trozo reconocido de la madera en la que se crucificó a Jesús. 

Allí le entregaron unas semillas de ciprés, que es el árbol de la cruz de Cristo, con una misión: “Tenía que llevárselo al Santo Padre para que pudiera ser bendecido y traído de nuevo al monasterio”, detalla. 

Ruiz llegó a Roma el pasado 24 de diciembre. En esta foto, está frente al Coliseo. Crédito: Adrian Ruiz
Ruiz llegó a Roma el pasado 24 de diciembre. En esta foto, está frente al Coliseo. Crédito: Adrian Ruiz

Ruiz llegó a la capital italiana el pasado 24 de diciembre, tras más de 8 meses de camino, justo a tiempo para asistir a la Misa de Navidad, que León XIV celebró en la Basílica de San Pedro. Pero tuvo que esperar dos semanas para cumplir su promesa. 

Adrián Ruiz con el Papa León XIV el pasado miércoles 7 de enero en el Aula Pablo VI del Vaticano. Foto: Vatican Media
Adrián Ruiz con el Papa León XIV el pasado miércoles 7 de enero en el Aula Pablo VI del Vaticano. Foto: Vatican Media

Finalmente, pudo estrechar la mano del Santo Padre el miércoles 7 de enero tras la Audiencia General.  El encuentro fue breve, pero cargado de emoción. “Le dije que era un peregrino de esperanza”, relata.

También le pidió que bendijera las semillas procedentes del monasterio de Santo Toribio de Liébana, y le expresó su deseo de que algún día un Papa visite ese santuario español.

El próximo destino de su peregrinación es Asís, la ciudad de San Francisco, adonde planea caminar desde Roma cumpliendo una promesa personal: hacerlo en ayuno, avanzando apenas diez kilómetros diarios y en silencio. 











Entrada al Monasterio de Santa Clara de Belorado (Burgos, España). / Crédito: Nicolás de Cárdenas / EWTN News.

La comunidad de exclarisas de Belorado, declarada cismática tras un proceso canónico en 2024, ha sufrido otra baja, la de Sor Myriam (Zaida Pinar), quien cocinaba en su restaurante de clausura que cerró sus puertas el pasado diciembre sin fecha de reapertura conocida. 

Según detalló en un comunicado su portavoz, Francisco Canals, la exreligiosa católica se habría acogido "a la figura canónica de ausencia comunitaria, como consecuencia del profundo desgaste físico, psíquico y emocional derivado de la presión mediática, legal y judicial que viene sufriendo desde hace meses”. 

“Sor Miryam es una excelente cocinera clarisa, ella buscará trabajo en alguna cocina y es labor de todos buscarle un trabajo y darle una oportunidad para que tenga una vida laboralmente integrada”, añadió Canals.  

El portavoz de la comunidad cismática afirmó además que “esta decisión no supone en ningún caso un abandono de la vida religiosa, ni una exclaustración, ni una ruptura con la comunidad”. 

De las 16 religiosas que formaban la comunidad de Belorado, antes de que la exabadesa liderase el proceso cismático en mayo de 2024, ya sólo quedan ocho.  

La primera en abandonar fue Sor Amparo, quien se mostró desde el primer momento en contra de las decisiones de la superiora y salió del convento tres días después de publicarse el manifiesto sedevacantista.  

En septiembre de 2024, Sor Paz (María Teresa Roca Peinado), vicaria de la comunidad excomulgada, también decidió salir de Belorado por desavenencias con la exabadesa, con quien había liderado el movimiento cismático. No se ha informado de que se haya reintegrado.  

El pasado 18 de diciembre, tras varios intentos, las cinco hermanas mayores fueron sacadas del Monasterio de Orduña, al que habían sido trasladadas por las cismáticas. Tras pasar por el hospital, la mayoría de ellas, alguna centenaria, pasó la Navidad en otros conventos de clarisas. 

Según ha confirmado la Oficina del Comisario Pontificio a ACI Prensa, una de las hermanas mayores, Sor Getsemaní, falleció el pasado 9 de enero a los 89 años.

"El Comisario Pontificio, de acuerdo con el Monasterio de Castil de Lences, con la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu y con sus familiares, acordó celebrar el funeral el domingo, 11 de enero, por la mañana, en la intimidad de la comunidad que la ha cuidado y de su familia", explican las mismas fuentes.

Futuro incierto del "restaurante de clausura"

La última en abandonar la comunidad, Sor Myriam, ingresó a los 18 años y llevaba 23 en el convento. Dadas sus habilidades como cocinera, fue designada para dirigir los fogones del “restaurante de clausura” Santa María del Chicu en Arriondas (Asturias), que la comunidad cismática abrió en el mes de marzo. 

El pasado 23 de diciembre, a través de su cuenta en Instagram, el restaurante anunció su cierre “por vacaciones”, sin que hasta la fecha se haya anunciado su reapertura. El 8 de enero afirmaron que “lo anunciaremos en los próximos días la apertura con novedades”.  

Estas novedades están relacionadas sin duda con la salida de Sor Myriam, ya que, además su madre y una hermana se habían desplazado a Arriondas para atender las mesas, ya que las exclarisas no salían de la cocina. 

A la espera de la ejecución de la orden de desahucio 

Por otro lado, las exclarisas están a la expectativa de que se ejecute la orden de desahucio dictada por la Plaza Nº 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Briviesca, fijada para el próximo 10 de febrero.  

El portavoz de las excomulgadas ha confirmado a ACI Prensa que “no les ha llegado la notificación” y que, en todo caso “desde que llegue son 30 días”, por lo que podría retrasarse su salida de Belorado.  

ACTUALIZADO el 12 de enero de 2026 a las 14:28 GMT+1 con las novedades del caso.

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