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El Papa cerró los grandes portones de bronce de la basílica de San Pedro el pasado 6 de enero cuando concluyó el Jubileo / Crédito: Vatican Media

Con el sigilo final este viernes de la Puerta Santa de la Basílica de la San Pedro, la Santa Sede completará el sellado —que incluye la obra de mampostería propiamente dicha— de las cuatro basílicas papales tras el Jubileo de la Esperanza.

El martes por la tarde tuvo lugar el rito conclusivo de cierre de la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor. El miércoles fue el turno de la Basílica de San Juan de Letrán, mientras que este jueves 15 de enero se procede al cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pablo Extramuros.

El viernes le toca a la Basílica de San Pedro. Los llamados sampietrini, el personal de la Fábrica de San Pietro —formado por carpinteros, ebanistas y electricistas— que, normalmente se ocupan del mantenimiento de la basílica, repetirán la operación que ya han cumplido en las otras tres basílicas: levantarán el muro de ladrillos en el interior del templo  para sellar definitivamente la Puerta Santa.

Además, en la pared del templo del corazón del cristianismo se insertará en el muro la tradicional cápsula metálica (capsis), una caja de bronce, que contendrá el acta oficial de cierre, las monedas acuñadas durante el año jubilar y las llaves de la Puerta Santa. 

Estos elementos sirven como testimonio material y simbólico del Año Santo que, como subrayó el Papa en la ceremonia del pasado 6 de enero en la que cerró los grandes portones de la basílica vaticana, ha concluido en el calendario, pero no en la vida espiritual de la Iglesia Católica.

En todas las basílicas papales ha sido depositado el acta oficial del cierre de la Puerta Santa, la llave de la puerta, varias medallas pontificias que abarcan desde el último sellado, durante la conclusión del Jubileo extraordinario de la Misericordia en 2016, hasta la actualidad.

Mons. Raimo Goyarrola, Obispo de Helsinki / Crédito: CC BY-SA 4.0/ Kat-Fides

Un “sueño” que pronto podría hacerse realidad. Así describe el obispo de Helsinki, el español Raimo Goyarrola, la fundación de la primera escuela católica en Finlandia, donde la Iglesia Católica prácticamente desapareció tras la adopción del luteranismo en el siglo XVI, como consecuencia de la Reforma protestante.

Confiado en las manos de Dios y en la providencia, Mons. Goyarrola prevé inaugurar la escuela en agosto de 2026, en el segundo piso de una iglesia —dedicada a Santiago Apóstol— situada en la isla de Lauttasaari, situada a cinco kilómetros de la capital finlandesa. Su intención, “si la economía lo permite”, es adquirir el edificio en un plazo de tres años.

Imagen de Lauttasaari, la isla situada a 5 km de Helsinki. Crédito: Dominio público
Imagen de Lauttasaari, la isla situada a 5 km de Helsinki. Crédito: Dominio público

Empezar con 12 niños, como los apóstoles

La escuela abarcará inicialmente de primero a tercero de primaria y comenzará como un modelo de homeschooling, o educación en casa, una modalidad reconocida por el Estado. El carácter católico del centro se reflejará en su enfoque educativo, en la formación integral basada en valores cristianos y en las celebraciones de las principales fiestas del calendario litúrgico.

Aunque estará abierta a niños de cualquier confesión, el principal reto —según explica el obispo a ACI Prensa— es reunir un número suficiente de alumnos de familias católicas. “Rezo para empezar con 12 niños, como los apóstoles”, confiesa.

“Estoy emocionado, aunque es una pequeña maratón, porque en Finlandia hay que conseguir muchos permisos, es un país que funciona a base de mucha burocracia”, cuenta Mons. Goyarrola, pastor de una reducida comunidad católica en una nación profundamente marcada por el luteranismo. 

“Yo confío en Dios y esto va para adelante”

Cuando en 2023 el Papa Francisco le encargó estar al frente de la diócesis de Helsinki, el obispo vasco —que antes de aterrizar en el frío finlandés sirvió durante cuatro años en la cálida Sevilla, al sur de España—, comenzó a redactar una “larga lista” con las necesidades del pueblo de Dios en Finlandia.

El Papa Francisco con el Obispo Raimo Goyarrola. Crédito: Vatican Media
El Papa Francisco con el Obispo Raimo Goyarrola. Crédito: Vatican Media

Entre las primeras, comenta a ACI Prensa, se encontraba la construcción de una escuela católica. “Es algo que llevo en mi corazón desde hace tiempo. Las necesidades las convertí en sueños, y poco a poco seguimos adelante con fe. Yo confío en Dios y esto va para adelante”, explica sin perder la sonrisa.

El prelado afirma con confianza que “en la vida hay que ser valiente y pioneros” y asegura que no se detendrá a pesar de las dificultades. “Hay que lanzarse totalmente”, insiste Mons. Goyarrola, miembro del Opus Dei y licenciado en Medicina y Cirugía. 

“Tenemos ya dos profesoras que son muy buenas, con una experiencia muy buena. También tenemos el aula, las mesas, las sillas, tenemos ya todo, entonces ahora hay que buscar a los niños y espero que salga en agosto”, señala. 

En Finlandia hay alrededor de 20 mil católicos en una población de aproximadamente 5.5 millones de habitantes. Sin embargo, la Iglesia Católica en el país crece año tras año, no sólo por llegada de inmigrantes y refugiados, sino por el aumento de bautismos de niños y adultos y cada vez más incorporaciones de adultos de otras confesiones cristianas.

Este joven peregrinó a pie desde Sicilia al Vaticano para invitar a León XIV al monasterio español de Santo Toribio de Liébana / Crédito: Adrián Ruiz

Peregrinar a Roma durante la Edad Media podía costarte la vida. El camino estaba sembrado de maleantes y ladrones. Muchos eran víctimas de robos o, peor aún, acababan contagiados de enfermedades incurables. 

Ahora se puede viajar cómodamente en avión, autobús o coche, pero no son pocos los que durante el Jubileo de la Esperanza –que el Papa clausuró el pasado 6 de enero– han preferido avanzar lentamente, al ritmo de sus pasos, hasta la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. 

Como español, Adrián Ruiz ha atravesado a pie todo el sur de Italia desde la ciudad siciliana de Palermo, “sin dinero, sin hacer autostop y sin ningún medio de transporte. Solo caminando”, explica a ACI Prensa.

Después de caminar 2.500km, tenía las zapatillas destrozadas. Un seguidor suyo en Tik-Tok le regaló unas nuevas. Crédito: Adrian Ruiz
Después de caminar 2.500km, tenía las zapatillas destrozadas. Un seguidor suyo en Tik-Tok le regaló unas nuevas. Crédito: Adrian Ruiz

El proyecto, que ha documentado en redes sociales con el título Un camino por descubrir en Facebook y en  Instagram, se convirtió pronto en una experiencia espiritual a la que han contribuido todas las personas con las que se ha ido topando por los pueblos y ciudades que ha recorrido. 

“Cuando tenía hambre o sed, simplemente pedía pan o agua pero siempre me daban mucho más: me ofrecían alojamiento y me invitaban a una pizza”, explica. 

La muerte del Papa Francisco lo cambió todo. Ruiz tenía prevista una audiencia con él, pero, en lugar de apresurarse hacia Roma, decidió permanecer varios meses más en Sicilia para profundizar su camino interior y humano.

“Ahí fue cuando conocí de verdad el camino, sin estrés, solo encuentro con las personas”, explica.

El joven español recorrió a pie más de 800 kilómetros desde Palermo hasta Roma. Crédito: Adrián Ruiz
El joven español recorrió a pie más de 800 kilómetros desde Palermo hasta Roma. Crédito: Adrián Ruiz

Su objetivo es “sacar a la luz la bondad que hay dentro de las personas”

Su objetivo, asegura, no ha sido otro que “sacar a la luz la bondad que hay dentro de las personas”. Este joven ha experimentado como “yendo con poco y abandonándose a la providencia llegas más lejos que en ningún otro medio”. 

“Las cosas sencillas como poder darme una ducha caliente y tener el arropo de la gente con un abrazo, agua y pan, han hecho que sea una persona mejor”, asevera. Esta peregrinación, explica, “me ha permitido ver los milagros cotidianos de la vida”.

Uno de los momentos más extraordinarios de su travesía tuvo lugar en el estrecho de Messina. Fiel a su compromiso de no usar transporte motorizado, Ruiz cruzó los tres kilómetros que separan la isla de Sicilia de la península italiana sobre una tabla de paddle surf. 

El joven atravesó remando el estrecho de Messina. Crédito: Vatican Media
El joven atravesó remando el estrecho de Messina. Crédito: Vatican Media

“Estuve remando durante cuarenta minutos en unas aguas conocidas por sus fuertes corrientes y remolinos”, explica. “No me caí ni una sola vez”, recuerda aún sorprendido.

Su peregrinación está vinculada espiritualmente con San Francisco de Paola

Ya en Calabria, descubrió una coincidencia que también marcó espiritualmente su camino: había iniciado su peregrinación el 2 de abril, fiesta de San Francisco de Paola, el santo que, según la tradición, cruzó el mismo estrecho extendiendo su manto sobre el agua. “Ahí sentí que todo estaba conectado”, afirma.

En realidad, la decisión de llegar a Roma como un peregrino medieval la tomó en 2019 cuando caminó hasta el monasterio de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria (España) , donde se custodia el mayor fragmento del lignum crucis, el mayor trozo reconocido de la madera en la que se crucificó a Jesús. 

Allí le entregaron unas semillas de ciprés, que es el árbol de la cruz de Cristo, con una misión: “Tenía que llevárselo al Santo Padre para que pudiera ser bendecido y traído de nuevo al monasterio”, detalla. 

Ruiz llegó a Roma el pasado 24 de diciembre. En esta foto, está frente al Coliseo. Crédito: Adrian Ruiz
Ruiz llegó a Roma el pasado 24 de diciembre. En esta foto, está frente al Coliseo. Crédito: Adrian Ruiz

Ruiz llegó a la capital italiana el pasado 24 de diciembre, tras más de 8 meses de camino, justo a tiempo para asistir a la Misa de Navidad, que León XIV celebró en la Basílica de San Pedro. Pero tuvo que esperar dos semanas para cumplir su promesa. 

Adrián Ruiz con el Papa León XIV el pasado miércoles 7 de enero en el Aula Pablo VI del Vaticano. Foto: Vatican Media
Adrián Ruiz con el Papa León XIV el pasado miércoles 7 de enero en el Aula Pablo VI del Vaticano. Foto: Vatican Media

Finalmente, pudo estrechar la mano del Santo Padre el miércoles 7 de enero tras la Audiencia General.  El encuentro fue breve, pero cargado de emoción. “Le dije que era un peregrino de esperanza”, relata.

También le pidió que bendijera las semillas procedentes del monasterio de Santo Toribio de Liébana, y le expresó su deseo de que algún día un Papa visite ese santuario español.

El próximo destino de su peregrinación es Asís, la ciudad de San Francisco, adonde planea caminar desde Roma cumpliendo una promesa personal: hacerlo en ayuno, avanzando apenas diez kilómetros diarios y en silencio. 











Entrada al Monasterio de Santa Clara de Belorado (Burgos, España). / Crédito: Nicolás de Cárdenas / EWTN News.

La comunidad de exclarisas de Belorado, declarada cismática tras un proceso canónico en 2024, ha sufrido otra baja, la de Sor Myriam (Zaida Pinar), quien cocinaba en su restaurante de clausura que cerró sus puertas el pasado diciembre sin fecha de reapertura conocida. 

Según detalló en un comunicado su portavoz, Francisco Canals, la exreligiosa católica se habría acogido "a la figura canónica de ausencia comunitaria, como consecuencia del profundo desgaste físico, psíquico y emocional derivado de la presión mediática, legal y judicial que viene sufriendo desde hace meses”. 

“Sor Miryam es una excelente cocinera clarisa, ella buscará trabajo en alguna cocina y es labor de todos buscarle un trabajo y darle una oportunidad para que tenga una vida laboralmente integrada”, añadió Canals.  

El portavoz de la comunidad cismática afirmó además que “esta decisión no supone en ningún caso un abandono de la vida religiosa, ni una exclaustración, ni una ruptura con la comunidad”. 

De las 16 religiosas que formaban la comunidad de Belorado, antes de que la exabadesa liderase el proceso cismático en mayo de 2024, ya sólo quedan ocho.  

La primera en abandonar fue Sor Amparo, quien se mostró desde el primer momento en contra de las decisiones de la superiora y salió del convento tres días después de publicarse el manifiesto sedevacantista.  

En septiembre de 2024, Sor Paz (María Teresa Roca Peinado), vicaria de la comunidad excomulgada, también decidió salir de Belorado por desavenencias con la exabadesa, con quien había liderado el movimiento cismático. No se ha informado de que se haya reintegrado.  

El pasado 18 de diciembre, tras varios intentos, las cinco hermanas mayores fueron sacadas del Monasterio de Orduña, al que habían sido trasladadas por las cismáticas. Tras pasar por el hospital, la mayoría de ellas, alguna centenaria, pasó la Navidad en otros conventos de clarisas. 

Según ha confirmado la Oficina del Comisario Pontificio a ACI Prensa, una de las hermanas mayores, Sor Getsemaní, falleció el pasado 9 de enero a los 89 años.

"El Comisario Pontificio, de acuerdo con el Monasterio de Castil de Lences, con la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu y con sus familiares, acordó celebrar el funeral el domingo, 11 de enero, por la mañana, en la intimidad de la comunidad que la ha cuidado y de su familia", explican las mismas fuentes.

Futuro incierto del "restaurante de clausura"

La última en abandonar la comunidad, Sor Myriam, ingresó a los 18 años y llevaba 23 en el convento. Dadas sus habilidades como cocinera, fue designada para dirigir los fogones del “restaurante de clausura” Santa María del Chicu en Arriondas (Asturias), que la comunidad cismática abrió en el mes de marzo. 

El pasado 23 de diciembre, a través de su cuenta en Instagram, el restaurante anunció su cierre “por vacaciones”, sin que hasta la fecha se haya anunciado su reapertura. El 8 de enero afirmaron que “lo anunciaremos en los próximos días la apertura con novedades”.  

Estas novedades están relacionadas sin duda con la salida de Sor Myriam, ya que, además su madre y una hermana se habían desplazado a Arriondas para atender las mesas, ya que las exclarisas no salían de la cocina. 

A la espera de la ejecución de la orden de desahucio 

Por otro lado, las exclarisas están a la expectativa de que se ejecute la orden de desahucio dictada por la Plaza Nº 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Briviesca, fijada para el próximo 10 de febrero.  

El portavoz de las excomulgadas ha confirmado a ACI Prensa que “no les ha llegado la notificación” y que, en todo caso “desde que llegue son 30 días”, por lo que podría retrasarse su salida de Belorado.  

ACTUALIZADO el 12 de enero de 2026 a las 14:28 GMT+1 con las novedades del caso.

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