Rezo de Laudes y Misa Coral del Cabildo, 4 de enero de 2026, 8:30 h.
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El fuego arde en Caracas (Venezuela) después de un ataque de Estados Unidos y la captura del presidente Nicolás Maduro, el sábado 3 de enero de 2026. / Crédito: LUIS JAIMES / Getty.El dictador venezolano Nicolás Maduro fue arrestado y sacado de Venezuela esta madrugada, según aseguró el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Se observan incendios en Caracas, Venezuela, después de que Estados Unidos lanzara lo que el presidente Donald Trump describió como un "ataque a gran escala" que incluyó la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, el sábado 3 de enero de 2025. / Crédito: STR/Getty.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en la madrugada de este sábado que fuerzas especiales del ejército norteamericano “capturaron” al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, sacándolos del país tras un “ataque a gran escala” en territorio de la nación sudamericana.
“Los Estados Unidos de América han llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien ha sido capturado junto con su esposa y trasladado fuera del país”, escribió Trump en una publicación compartida por el secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth.
— Pete Hegseth (@PeteHegseth) January 3, 2026
Trump dijo que la operación se llevó a cabo “en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses” y anunció una rueda de prensa para este mismo sábado, a las 11:00 a.m. (hora del este) en Mar-a-Lago, Florida.
El anuncio del presidente Trump se produjo tras las noticias de múltiples explosiones que sacudieron Caracas y otras ciudades venezolanas, alrededor de las 2:00 a.m. (hora local), acompañadas de sobrevuelos de aviones militares.
“Las explosiones fueron tan fuertes que hicieron temblar las ventanas de mi casa. Cuando vimos afuera se levantaban numerosas bolas de humo sobre Caracas. Fueron muchas, incontables. Luego empezaron a llegar videos y reportes de muchísimas explosiones en otras ciudades del país”, comentó Andrés Henríquez, corresponsal de ACI Prensa en Caracas.
En medio del caos y antes de que se informara de la captura de Maduro, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil Pinto, anunció que el régimen había declarado el “estado de conmoción externa”, una medida de emergencia constitucional que otorga amplios poderes en tiempo de guerra.
Citando el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Gil denunció la “agresión militar extremadamente grave” y llamó a los ciudadanos a movilizarse contra un “ataque imperialista”. Aún no está claro quién está al mando de las fuerzas del régimen en estos momentos.
La situación se desarrolla en medio del despliegue militar de los Estados Unidos en el Mar Caribe para combatir el narcotráfico. El gobierno norteamericano ha designado a Nicolás Maduro y su círculo cercano como líderes de un cartel internacional de narcotráfico y terrorismo, conocido como Cartel de los Soles.
En su mensaje de Navidad, los obispos de Venezuela lamentaron la complicada realidad del país, que no hace sino traer dificultades y obstáculos a la población, especialmente a los más vulnerables. Expresaron también que la “gozosa experiencia” del nacimiento de Jesús se ve “ensombrecida” por la agitada realidad nacional.
Las tensiones entre la Iglesia y el régimen se han intensificado desde las controvertidas elecciones de julio de 2024. El episcopado ha exigido en repetidas ocasiones la liberación de los presos políticos, incluidos cientos de menores de edad, mientras que Maduro acusó recientemente al Cardenal Baltazar Porras de conspiración durante la canonización de los primeros santos de Venezuela en octubre de 2025.
Analistas dijeron recientemente a ACI Prensa que la Iglesia probablemente enfrentaría “más persecución” en 2026, a medida que el régimen se vuelve cada vez más aislado.
Esta es una noticia en desarrollo. Actualizada el 3 de enero a las 8:10 a. m. (hora del este).
Imagen referencial del Papa León XIV con jóvenes durante una Audiencia General / Crédito: Vatican MediaEl Papa León XIV exhortó a los jóvenes a interrogarse con valentía sobre el plan de Dios para sus vidas, ya sea en el sacerdocio, la vida religiosa o el matrimonio y la familia. “Si perciben que el Señor los llama, no tengan miedo”, les alentó.
El Pontífice lo expresó en un videomensaje dirigido a los participantes de las Conferencias SEEK26, un evento que reúne a miles de católicos en Estados Unidos para encontrarse con Cristo a través de la oración, la adoración, los sacramentos y ponentes inspiradores.
A la luz del ejemplo de los primeros discípulos, que “no querían conformarse con la rutina normal de la vida” y estaban “abiertos a Dios y anhelaban significado”, el Santo Padre se dirigió a los jóvenes presentes en el evento —organizado por FOCUS (Fellowship of Catholic University Students)— para recordarles que “hoy, Jesús dirige esta misma pregunta” a cada uno de ellos.
“Queridos jóvenes, ¿qué buscan? ¿Por qué están aquí en esta conferencia? Tal vez sus corazones también estén inquietos, buscando sentido y plenitud, y dirección para sus vidas. La respuesta se encuentra en una persona. El Señor Jesús es el único que nos trae la verdadera paz y alegría, y que colma cada uno de nuestros deseos más profundos”, dijo a continuación.
De este modo, el Papa León XIV les invitó a aprovechar la oportunidad de pasar tiempo con el Señor y profundizar su relación con Él: “¡Estén abiertos a lo que el Señor tiene preparado para ustedes!”.
Al recordar cómo San Andrés fue en busca de su hermano Simón para anunciarle que había encontrado al Mesías, el Pontífice explicó que “el celo misionero nace de un encuentro con Cristo”, ya que “deseamos compartir con otros lo que hemos recibido para que ellos también puedan llegar a conocer la plenitud del amor y de la verdad que se encuentran sólo en Él”.
En este contexto, expresó su deseo de que los jóvenes que participan en este encuentro se sientan movidos “por este mismo celo misionero” y al salir compartan con quienes les rodean “la alegría que han recibido de un encuentro genuino con el Señor”.
El Papa León XIV también les animó a no tener miedo de preguntar al Señor a “qué los está llamando”. Precisó que algunos pueden ser llamados al sacerdocio, otros a la vida religiosa o también al matrimonio y a la vida familiar.
“Si perciben que el Señor los llama, no tengan miedo. Una vez más, permítanme enfatizar que sólo Él conoce los anhelos más profundos, quizá ocultos, de su corazón, y el camino que los conducirá a la verdadera plenitud. ¡Déjenlo que los guíe y los conduzca!”, alentó.
Al término de su mensaje, el Pontífice pidió a la Virgen María que “nos conduzca a Jesucristo” para que “podamos llegar a conocerlo verdaderamente, conocer su amor por nosotros y el maravilloso plan que tiene para cada una de nuestras vidas”.
“De ese modo —añadió—, nuestros corazones encontrarán verdaderamente descanso en aquel a quien estamos buscando”.
Creyentes rezando y celebrando la víspera de Navidad en Katmandú, Nepal. / Crédito: ShutterstockDurante la víspera del 31 de diciembre y el primer día del nuevo año, la Iglesia Católica ofrece la oportunidad de obtener indulgencias plenaria como muestra de la misericordia de Dios y el deseo de santificación de todos sus miembros.
Una indulgencia plenaria es la remisión de la pena temporal por los pecados que nos han sido perdonados en culpa.
En la víspera de la Solemnidad de María, Madre de Dios, la Iglesia otorga indulgencia plenaria a aquellos fieles cristianos que recen públicamente el Te Deum, agradeciendo a Dios por el año que culmina. Esta bendición se extiende especialmente el 31 de diciembre.
Para recitar el Te Deum puede ingresar AQUÍ.
Asimismo, el 1 de enero, en la Solemnidad de Santa María Madre de Dios, se concede indulgencia plenaria a quienes recen públicamente el himno Veni Creator, implorando bendiciones para el nuevo año que inicia.
Para recitar el el himno Veni Creator ingrese AQUÍ.
Adicionalmente, aquellos que reciban devotamente la bendición papal Urbi et Orbi, ya sea a través de radio, televisión o internet (C4), así como quienes reciban con devoción la bendición del obispo de su diócesis (C4), también podrán obtener estas especiales bendiciones de la Iglesia.
Además de realizar la obra específica mencionada en los puntos anteriores, se deben cumplir las siguientes condiciones:
En primer lugar, es necesario experimentar un rechazo profundo hacia cualquier afecto relacionado con el pecado, incluso el venial.
En segundo lugar, se debe asistir a la Confesión sacramental, recibir la Comunión y rezar por las intenciones del Papa. Estas condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de llevar a cabo la obra que otorga la indulgencia, pero se sugiere que la Comunión y la oración se realicen el mismo día en que se lleva a cabo la obra.
Es importante destacar que mediante una única confesión se pueden obtener varias indulgencias, aunque se recomienda la frecuencia en el sacramento de la Reconciliación para profundizar en la conversión y en la pureza de corazón.
En cuanto a la Comunión eucarística y la oración por las intenciones del Santo Padre, se debe tener en cuenta que con una sola Comunión y una sola oración, realizadas el mismo día, se obtiene una indulgencia plenaria.
Finalmente, la condición de orar por las intenciones del Sumo Pontífice se cumple al rezar un Padre Nuestro y un Ave María. No obstante, se otorga a cada cristiano la facultad de emplear cualquier otra fórmula de acuerdo con su piedad y devoción.
null / San Silvestre, 31 de diciembre / ACI PrensaCada 31 de diciembre la Iglesia recuerda a San Silvestre (270-335), trigésimo tercer Papa de la Iglesia Católica. Su pontificado duró alrededor de 21 años, desde el año 314 hasta su muerte, acontecida en 335.
Silvestre nació en Roma y gobernó la Iglesia tras la institución del Edicto de Milán (313), por el que el imperio romano detuvo oficialmente la persecución religiosa contra los cristianos. Esta fue, sin duda, una etapa en la que surgieron nuevos retos para los fieles, ya que la Iglesia dejaba atrás los años de la clandestinidad y empezaba a jugar un papel cada vez más importante en la vida pública.
San Silvestre, en ese contexto, tuvo que afrontar problemas de naturaleza completamente diferente, como la aparición y difusión de ciertas herejías, el enfriamiento del compromiso religioso de muchos, y las intromisiones en los asuntos eclesiales por parte de Constantino o del poder imperial.
En el nuevo contexto eclesial, Dios quiso que San Silvestre, elegido Papa el 31 de enero de 314, asumiera el liderazgo de la Iglesia. Una vez acabada la persecución, quedó en evidencia que el arrianismo, herejía aparecida en el siglo III, era el principal agente de división entre los cristianos. Ni siquiera los obispos estuvieron libres de su influencia, pues muchos abrazaron las tesis del obispo Arrio: negación de la divinidad de Jesucristo y su consustancialidad con Dios Padre.
Debido a esta situación, muchos pastores fieles a la doctrina acudieron al emperador para solicitar su intervención y que, valiéndose de su poder, zanje la disputa en torno a la persona de Cristo y llame a la unidad de los cristianos.
Constantino decidió intervenir convocando a un concilio en la ciudad de Nicea (hoy Turquía) en 325 -el primer concilio ecuménico de la historia-. El Papa Silvestre envió una delegación al concilio integrada por un obispo y dos sacerdotes.
La gran mayoría de los obispos participantes, provenientes de todo el mundo, reunidos en la antigua ciudad del Asia Menor, condenaron el arrianismo. Además, como una forma de difundir las enseñanzas del concilio, los padres conciliares establecieron una fórmula sobre la base de los principios de la recta doctrina que un cristiano debe creer y conocer. Dicha recopilación de verdades fundamentales recibieron el nombre de “Credo” (Yo creo), lo que hoy conocemos como el “Credo de Nicea”. Posteriormente dicha fórmula sería aprobada por el Papa San Silvestre.
El emperador y muchas familias conversas al cristianismo donaron bienes y riquezas a la Iglesia. Eso acrecentó su poder y presencia. San Silvestre se convirtió, entonces, en el primer Papa que tuvo que velar por el buen uso de una cantidad considerable de posesiones y bienes. El pontífice ordenó, por ejemplo, la edificación de templos y convirtió el Palacio Laterano, donado por Constantino, en la primera catedral de Roma, hoy conocida como San Juan de Letrán. Por eso, la tradición se refiere a San Silvestre en términos de un Papa “administrador”.
El Papa San Silvestre fue llamado a la presencia del Padre el 31 de diciembre del 335. Fue el primer Pontífice que no murió martirizado, después de que sus 32 predecesores padecieron ese terrible destino.